Juventud Kadosh Transformando vidas

martes, 8 de septiembre de 2009

Lo que quiero vs lo que necesito

Un día como hoy, hace un año tuve que pasar por el quirófano y por supuesto, no fue un evento aislado ni casual, tuvo su respectivo entorno, del cual aprendí mucho.


En alusión a mi paso por el quirófano, precisamente antes de que la anestesia hiciera efecto en mí, pensé: "no sé dónde abriré los ojos... si en este mundo o en la presencia de Dios; pero dónde quiera que sea, estará bien"; es en serio, no sabía dónde abriría mis ojos, y eso que había orado mucho y eventualmente le pedía a Dios que me librara del quirófano, pero al final de mis oraciones siempre le decía a Dios que hiciera lo que Él quisiera, aunque yo no lo entendiera (ilógico porque, aunque yo no 'autorizara' a Dios, Él haría lo que quisiera... ah nuestra mente finita)


Bueno, finalmente abrí mis ojos y no vi ángeles tocando arpas con el uniforme del Barcelona, ni nubes ni mucho menos castillos de chocolate (perdón, así me imagino el 'cielo') y pues, en el proceso de recuperación, en una de esas mañanas en las que me quedé solo en casa, estaba haciendo mi devocional (devocional, para los que no lo saben es un tiempo en el que por lo regular, te pones a orar, leer la Biblia y meditar) en el que leí Mateo 6, precisamente los versículos 25-34.


Bueno, recuerdo ese devocional con un cariño especial con respecto a los demás ya que ha sido uno de los devocionales en los cuales mas he aprendido, tanto así, que después de leer y meditar, tome notas... y notas... y notas... y mas y mas notas... creo que llene dos o casi tres páginas con notas y detalles acerca de ese pasaje.


Bueno, en esa ocasión leía el pasaje en cuestión, en la versión lenguaje sencillo, y luego, leí otras dos versiones: la nueva versión internacional (NVI) y no podía faltar por supuesto, la Reina Valera 1960 (RV60) y en todas ellas (hasta a la King James Versión en Inglés me fui) la palabra clave (al menos para mí) es 'necesidad'.


Para hacerlo corto y efectivo, el pasaje invita (entre otras cosas) a esperar en Dios que satisfaga lo necesario; simple como eso, pero complejo en la vida real... aún para muchos... muchísimos cristianos.


En la práctica... la mayoría de adolescentes, andan con sus hormonas en plena ebullición, buscando novia (o novio según sea el caso) y eso está bien (seamos optimistas pensando que quieren novia, no precisamente para tener sexo) está bien enamorarse, caminar juntos de la mano a la orilla del mar... awww... está bien querer tener independencia de los padres, ir dónde uno quiera sin tener que pedir permiso, y llegar tarde sin tener que dar explicaciones... está bien tener relaciones sexuales... está bien, eso y algunas otras cosas, admitámoslas, están bien... ahora, imagínense ustedes adolescentes o incluso jóvenes (hay casos excepcionales) teniendo la libertad de salir sin pedir permiso y regresar a la hora que se antoje, pero a la vez, tener que pagar los recibos, hacer las compras del mercado, cocinar, lavar tu ropa y hacer todas aquellas cosas que generalmente hacen tus padres... por lógica, tendrías que trabajar para eso, por ende, no tendrías tanto tiempo después de todo... y si gozas del sexo a tus anchas... y de pronto puf! como por arte de magia un niño... igual, tener que trabajar para mantenerlo, etc, etc, etc... y eso que no he mencionado ETS's.


Bueno, cierto es que hombres y mujeres necesitan su complemento, y tener relaciones sexuales también... pero, ¿necesito eso ya? seguramente si aún estás estudiando y ni siquiera tienes trabajo, lo mejor sería esperar... sé que no es popular, y que todo mundo hace lo contrario, pero vamos a ver qué es lo que Dios dice. Dios dice, sí, llegará el tiempo, pues Él conoce qué es lo que necesitas, y el momento preciso en el que ha de llegar.


Pero hay un batalla, una ardua batalla entre lo que quiero y lo que necesito, lo que realmente necesito. Seamos francos, al ser bombardeados por todas partes con sexo, obviamente eso despierta el interés en los chicos y chicas, pero ¿eso es un indicativo de que tiene que hacerse lo que los medios digan? claro que no, pero lamentablemente muchos no deciden por sí mismos, sumémosle la presión de otros... entonces, la decisión propia queda influencia por lo que los demás dicen... pero esto no solo sucede en el aspecto sexual, también en cuanto a la obediencia a los padres, el respeto a la autoridad... uh, tantas cosas... y todo por qué, porque por lo general se confunde lo que quiero, con lo que necesito.


Por no hacer largo el artículo, no profundizo, y quizá lo haga más adelante, pero quiero decirte algo y luego dejarte una pregunta. Lo que te quiero decir es que, como dijera hace años el gran sabio Salomón: “Todo tiene su tiempo”, y en efecto, solo haz una prueba, prueba comerte un pedazo de carne cruda, o una fruta sin que haya madurado… sabe horrible y lo más seguro es que te indigestes… lo mismo pasa cuando llega el sexo antes de tiempo, lo mismo pasa cuando te vas de casa siendo aún un niño o no habiendo alcanzado la madurez necesaria… y podría seguir citando casos, pero no quiero hacerlo largo, usa tu imaginación y aplícalo en tu vida. Y la pregunta… eso que tanto quieres... ¿Realmente lo necesitas? ¿Lo necesitas ya?


Hace más de un año yo quería evitar el paso por el quirófano, pero creo que necesitaba pasar por el mismo, y ahora, gracias a Dios, estoy contándolo. ¡Gracias Dios!

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